Rey Disipador del Polvo
El Rey Disipador del Polvo es el menor de los tres espíritus rinoceronte de la Cueva Xuanying, en la Montaña del Dragón Verde. Hermano pequeño del Rey Disipador del Frío y del Rey Disipador del Calor, participa con ellos en la impostura de hacerse pasar por Buda para estafar el aceite aromático de Jipingfu. En la cacería final lo capturan atravesándole la nariz, otro demonio bovino de *Viaje al Oeste* sometido con el mismo método con que se doma a un buey. Luego le sierran los cuernos para ofrecérselos al Emperador de Jade. Para la historia completa conviene acudir a la entrada del Rey Disipador del Frío.
En toda fraternidad de tres hay siempre un hermano pequeño. A la sombra del Rey Disipador del Frío, codo con codo con el Rey Disipador del Calor, el Rey Disipador del Polvo es el último en rango y el más joven de los tres rinocerontes de la Cueva Xuanying. Sin embargo, su final resulta más difícil de olvidar que el de sus dos hermanos: lo capturan atravesándole la nariz con una cuerda, como si fuera una res de labor. Para un monstruo que había llegado a fingirse Buda sobre los cielos de Jipingfu, ese final humilla más que una muerte limpia.
El hermano menor de los tres rinocerontes
El Rey Disipador del Polvo vive con sus dos hermanos en la Cueva Xuanying, en la Montaña del Dragón Verde. Sus nombres, frío, calor y polvo, forman juntos un pequeño catálogo de los poderes que la imaginación tradicional atribuía al cuerno de rinoceronte. En su caso, el "polvo" no remite solo a la tierra levantada por el camino, sino también a la suciedad del mundo, a la aspereza de lo terrenal. Los tres nombres, leídos juntos, parecen casi un manual fantástico de las virtudes del cuerno.
En la estafa de Jipingfu, él ocupa el lugar del tercer Buda. Cada Fiesta de los Faroles, los tres hermanos cabalgan entre nubes, adoptan figura sagrada y descienden sobre la ciudad para recoger el aceite aromático ofrecido por los vecinos. Dentro del reparto de papeles, el Rey Disipador del Polvo funciona como el tercero en la jerarquía: el mayor decide, el mediano sostiene el peso de la pelea, y el menor acompasa sus movimientos al ritmo de ambos.
Ser el último, sin embargo, no lo vuelve prescindible. Si faltara una de las tres figuras, el engaño perdería credibilidad. La imaginación budista ha acostumbrado a la gente a ver tríadas, tres Budas, tres cuerpos, tres presencias. Dos figuras flotando sobre Jipingfu despertarían sospechas; tres completan el decorado y tranquilizan la fe del público.
Después de que Sun Wukong desenmascare a los falsos Budas en el capítulo 91, los tres rinocerontes se repliegan a la Cueva Xuanying y apresan a Tang Sanzang. En la batalla posterior, el menor pelea junto a sus dos hermanos frente a Wukong y a las fuerzas del cielo.
Capturado atravesando la nariz
En la cacería del capítulo 92, las Estrellas Aves de Madera recuperan su forma verdadera y se lanzan sobre los tres rinocerontes, mientras el príncipe Moang y las tropas acuáticas les cierran la retirada. El cerco se cierra por delante y por detrás. El mayor cae muerto, el mediano es despedazado a mordiscos y el menor es sometido atravesándole la nariz.
La imagen tiene una violencia seca, casi ganadera. Pasar una cuerda por la nariz de un rinoceronte para dominarlo equivale a rebajarlo de demonio a bestia domesticada. Viaje al Oeste vuelve más de una vez a este gesto cuando quiere recordar que ciertos monstruos, por mucho que se inflen de títulos y artificios, siguen perteneciendo al reino de los animales. Aquí la humillación no es solo física; también es simbólica.
La escena resuena con otro episodio famoso: el del Rey Rinoceronte de Cuerno Único, otro demonio bovino al que también se somete de un modo parecido antes de ser conducido de regreso por Taishang Laojun. Pero el contraste es cruel. Aquel tenía amo y, por tanto, un lugar adonde volver. El Rey Disipador del Polvo no tiene respaldo celestial, ni dueño, ni refugio. Para él, la cuerda no significa regreso, sino antesala del matadero.
Ahí asoma una de las leyes más duras de la novela: el destino de un demonio no depende tanto de lo que ha hecho como de quién puede reclamarlo. Los monstruos con amo son recogidos; los que no lo tienen son despedazados y repartidos. Al Rey Disipador del Polvo le sierran los cuernos y se los ofrecen al Emperador de Jade. Un ser que había jugado a encarnar al Buda delante de miles de fieles termina convertido en tributo.
Para la historia completa de los tres espíritus rinoceronte, del fraude del aceite y de la cacería final, conviene ir a la entrada del Rey Disipador del Frío.
Figuras relacionadas
- Rey Disipador del Frío — el hermano mayor y cerebro principal de la estafa de Jipingfu
- Rey Disipador del Calor — el hermano mediano, muerto a mordiscos por las estrellas celestes
- Sun Wukong — el adversario principal, quien desenmascara a los falsos Budas y convoca a las Estrellas Aves de Madera
- Estrellas Aves de Madera — las fuerzas celestes que acorralan y destruyen a los tres rinocerontes
- Príncipe Moang — hijo del Rey Dragón del Mar Occidental, que dirige a las tropas acuáticas durante el cerco
- Rey Rinoceronte de Cuerno Único — otro demonio bovino sometido por la nariz, pero salvado por tener a un amo poderoso detrás
Apariciones en la historia
Tribulations
- 91
- 92